JUGAMOS

Soy padre de dos mellizos de 3 años y medio. Como no podría ser de otra manera la paternidad ha cambiado mi vida por completo. Quizá lo más grande que te pasa emocionalmente al ser padre es que dejas de ser tú, con tus historias personales y difícilmente transferibles, para pasar a ser el responsable de otra persona.
Prácticamente dejas de importarte a ti mismo para preocuperte única y exclusivamente por ese par de señores extraños sin bigote que, entre otras cosas, comienzan robándote todo lo que hasta el momento era tuyo y sólo tuyo ( cosas tan importantes como las tetas de tu mujer o tu tiempo libre)… y cambia incluso tu forma de mirar los videojuegos y tu concepto acerca de lo que es “Jugar”.
Uno de mis hijos lleva los genes de su madre. El otro creo que sólo lleva los míos. Nunca le he enseñado un videojuego. Nunca le he dejado coger la DS de su madre. Jamás me ha visto jugar en la consola.
Y sin embargo le encantan los móviles, las consolas (que ha visto en casa de su primo), los aparatos electrónicos, los ordenadores… maneja la televisión con los ojos cerrados y con mi móvil sabe hacer fotos, vídeos e incluso después se maneja por dentro de los menús para revisar lo que ha hecho. Como comprenderán; estamos hablando de un “ser” que todavía no sabe lo que son los números, no distingue las letras, no sabe sumar ni restar… resumo: el niño ha salido Friki como su padre.
Me niego a que descubra todavía los videojuegos a sabiendas de que me resultaría comodísimo “olvidarme” del niño durante “un rato”, porque creo que todavía no tiene la edad suficiente para “comprender” un videojuego. Sé que suena rancio, pero un niño de tres años, lo que tiene que hacer es jugar con otros niños y a ser posible al aire libre.
Ya trendrá tiempo de deducir, comprender y asimilar por si mismo que la mayoría de la gente no merece la pena. Ya se encerrará en sí mismo cuando le toque y si no le toca, mejor, más suerte que yo habrá tenido y eso es algo que sin duda me hará feliz.
Hay otros motivos para impedir una temprana entrada en el mundo del videojuego; un niño de 3 años carece por completo de autocontrol… es lo más parecido que puedan ustedes imaginarse a un “yonki”; con esa actitud de “lo que necesito lo necesito ahora y además en grandes cantidades” tan conocida por cualquier padre del mundo, así que muchas veces tratas de no “abrir un melón” que sabes que te va a llevar muchos disgustos y esfuerzos controlar.
¿Y por qué les doy la chapa de esta manera tan inmunda?
Bueno, un niño de 3 años puede llegar a ser “muy pesado” (a fin de cuentas si es hijo mío, era de esperar que fuera friki y cabezón) así que en una reunión con su profesora, le pregunté: “¿Cree usted que sería adecuado que le compráramos una “maquineta”?
Profesora: No. No lo veo adecuado, la verdad. Los videojuegos son algo predefinido que no estimulan la imaginación del que los usa.
Y yo, padre, sí, pero también friki empedernido, no supe argumentar nada en contra… primero porque no era el momento ni el lugar y segundo porque qué quieren que les diga, esta señora, tiene toda la jodida razón del mundo.
Porque vamos a ver; a fin de cuentas, y por más que uno se empeñe… un juego nunca te va a dejar hacer algo para lo que el propio juego no esté programado (hasta dónde yo sé no creo que prácticamente no se ha empleado la “lógica difusa” en la programación de ningún juego; ¿Recuerdan los más viejunos “Animal, Vegetal o mineral” de la era de los 8 bits?) y la experiencia variará de jugador a jugador en función de las “posibilidades” que te da el juego en una escala en la que el cero es el “Call of Duty”; “el cinco un “Dragon Age” o un “Deus Ex” y el 10; una caja de cartón enorme.
Y ahora les cuento lo de la caja de Cartón. Estando de mudanzas internas en mi casa, tuve que llevar unas cuantas cajas para el traslado de materiales peligrosos hasta la zona de almacén y olvido comunmente denominada “trastero”. Y mis hijos se apoderaron de una de las cajas. Durante dos horas ¡¡¡Dos horas!! estuvieron jugando con la caja, cosa que no han hecho jamás con ninguno de los juguetes que les hemos regalado.
¿Y saben por qué? Porque la caja, no fue en ningún momento una caja; fue un coche, una casa, una nave espacial, un barco, una tienda de chuches con ventana , una cocina, ¡¡¡un parque para niños que se portaban bien”, un columpio y en última instancia un coche de caballos al que le ataron una cuerda; es decir, la caja era lo que a mis nanos les salía del orto; era la caja la que se adaptaba a la imaginación de mis hijos sin límite alguno impuesto por código alguno y no al revés.
La caja no tenía un guión ni unos diálogos predefinidos, ni paredes invisibles, ni “quick time events” ni principio ni final, la caja no era nada y lo era todo a la vez.
Eso, señores, es jugar… pero jugar de verdad… y lo que nosotros hacemos frente a un ordenador o una consola, difícilmente podemos llamarle “jugar” si lo definimos desde ésta, su esencia más pura. Quizá podríamos ir un poco más allá y decir que estamos ante “juegos de habilidad” al igual que existen los “juegos de mesa” (que por cierto lo primero que te obligan todos ellos es a leerte “las reglas”), pero el “juego” real y auténtico, carece de reglas, de límites… de “scripts”.
No pretendo resultar absolutista; es obvio que por ejemplo, “el fútbol” tiene reglas prefijadas y es un juego, pero ¿No se alcanza el cielo precisamente en esos momentos en que sucede lo imposible? ¿Aquello que a priori está destinado a no suceder jamás? Aquí pueden englobar desde el “Rafa no me jodas” hasta la mismísima “mano de Dios” del Pelusa, pasando por el Brasil de Zico, el malta de los doce goles o las paradas de Arconada.
A mi entender, esa esencia es algo que permanece oculta en absolutamente todos nosotros queramos o no, porque prácticamente a ninguno nos gustan las reglas. De hecho, observando a mis hijos me doy cuenta como padre de que las reglas “son necesarias” para su educación, pero ellos las odian… está en nuestra naturaleza impresa en alguna parte de nuestro código genético la libertad de la caverna de tiempos ascentrales en los que no existía regla alguna.
Porque al final llegó la civilización y la socialización del ser humano y con ello se ganaron muchas cosas, pero obviamente perdimos otras, no seré yo quien se queje desde luego pero en el terreno de los videojuegos la “civilización” y el aumento de “reglas de convivencia videojueguiles” creo que nos aleja del camino que debiéramos de seguir.
Curiosamente los juegos que más nos gustan a muchos (no a todos) son aquellos que nos permiten “estirarlos” y “moldearlos” como si fueran esa caja de cartón; y los momentos más memorables que muchos guardamos en la memoria colectiva de los jugones, son aquellos en los que precisamente, hemos tratado de saltarnos algo que entendíamos como una norma y el juego, en lugar de respondernos con un “fuck you” nos ha comprendido y nos ha recompensado adecuadamente.
Tan sólo supone una mayor amplitud de alternativas y libertad que ofrece el juego, pero no es menos cierto que esa mayor amplitud acerca a la obra a lo que podríamos considerar “un juego” en sí mismo; porque decidir matar a Anna Navarre en Deus Ex en el avión y que el juego en adelante, cambie sustancialmente, para mi es suficiente recompensa.
Y ejemplos como ese hay unos cuantos; desde los famosos “Easter Eggs” de Outcast o Duke Nukem 3D; que te premiaban con frases curiosas impresas en sus texturas que quizá nadie iba a ver nunca cuando decidías desafiar las leyes y tratar de llegar a puntos del mapa a los que se suponía que nadie debería de llegar; hasta los encuentros fortuítos de Fallout en los que “nunca sabías” lo que te ibas a encontar o la posibilidad de disfrazarte para entrar en el monasterio haciendo lo que te sale de la gana y sin malgastar ni una cochina bala para cumplir tu misión.
En definitiva; alternativas. Dar alternativas al jugador… y no sólo jugables, si no gráficas, textuales, de guión o dificultad. Quitar el corsé al juego y en un futuro no muy lejano que sea el juego el que se adapte a ti transformándose en lo que tú quieres que sea… que aportes creatividad al juego y que la relación sea biyectiva y bidireccional.
Entonces, quizá podríamos empezar a decir que en realidad, estamos jugando.
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40 Comentarios en “JUGAMOS”
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La caja de cartón…
Porque vamos a ver; a fin de cuentas, y por más que uno se empeñe… un juego nunca te va a dejar hacer algo para lo que el propio juego no esté programado y la experiencia variará de jugador a jugador en función de las “posibilidades” que te da el……
Excelente artículo. Pocas veces he leído algo tan claro. Me ha encantado. Tanto en lo referente a los enanos como en lo referente a los videojuegos y sus limitaciones. Yo al mio (va a hacer 4 dentro de un par de meses) alguna vez le he enseñado algún juego como el Supertuxkart (yo conducía y el miraba sentado encima mio) pero luego automáticamente después de un par de carreras, me lo llevaba a su cuarto a jugar con cualquier cosa. Eso si lo que de verdad le encanta al mio es que le deje el portátil con el oowriter abierto y escribir todas las las letras (en el orden qwert…) cada vez con un tipo distinto, da un par de vueltas al teclado con los tipos de letra más raros que encuentra y luego a jugar con otra cosa.
No te preocupes, mi hijo tiene tres anos (oh, dios mio,la limitacion de caracteres a mutado a mi hijo) y juega a videojuegos, sobre todo conmigo (unas partidazas al castle crashers a dobles) y tambien le encantan los ordenadores, logicamente (hasta nos hemos puesto a hacer proyectos conjuntos de flash) y no le he visto jugar mas de dos horas a ningun videojuego (miento, con el de oso agente especial de playhouse disney se tiro un par de ellas. fue curioso…) pero en general, solo intenta jugar porque juego yo y solo le gusta jugar conmigo.
Pero bueno, por el lado de la imaginacion…cuando uno es un nino, es tremendamente normal que una caja sea un avion o una patata una persona en apuros que rescate un helicoptero.
Yo no creo que los videojuegos sean demasiado problema para las mentes infantiles. Supongo que pueden llegar a serlo, pero entonces es responsabilidad del padre (a la madre no la dejeis o lo pondra a dieta y le apuntara a karate, flauta y aleman) juzgarlo y tomar medidas.A mi mi madre me obligaba a veces a dejar de leer y salir a la calle a pegarme con los demas crios, y no es porque leer sea una actividad mala para la mente (pongamosla en el 8) pero a mi madre ya le preocupaba…
Porque la pregunta es esa…nos preocuparemos tanto por la television,las pelis de disney, o la musica, o un libro (anadiria interrogante, pero no me sale) pues deberiamos. No son diferentes de los videojuegos. Manda huevos que gente que hemos crecido con esto se nos pegue tambien el miedo al nuevo…
Por otro lado si que creo que hay que andar con ojo y cualquier cosa (cualquiera, empezando por internet y acabando po
) hay que vigilarla para que no se salga de madre, claro…
En fin…cuando uno es nino, y tiene la imaginacion virgen, una caja de carton es la leche. Pero todos crecemos. Las cajas de carton dejan de ser la leche y las luces insulsas en la pantalla pasaron a ser la polla…(por mas que digais, le echo un monton de imaginacion cada vez que me imagino que el mundo de Risen es una isla…) porque el cerebro evoluciona, se le satisface con ficciones mas complejas…(y probablemente, absurdas)
Yo creo que a los ninos hay que dejarles ser ninos, que se les da bien. Incluso en el caso de que cojan el videojuego, no se parecera una mierda a jugar a un videojuego. Mi hijo llama a castle crashers “el juego del muneco rojo que no tiene piernas” y mientras yo me dedico a jugar, el da vueltas alrededor mio llamando malos a los enemigos, diciendoles que si van a jugar al parque, opinando que llevan un arco de los chinos o preguntandome cual es el boton de la magia para que el muneco se ponga el vestido de cenicienta…
La imaginacion ya la ponen ellos….
Preocuparme no me preocupo, porque tengo muy claro que como dices el límite se lo tenemos que poner los padres , a eso y a todo que los críos son como yonquis histéricos cuando algo se les mete en la cabeza (hemos llegado a ver Cars 3 veces en día y todavía quería más), la que se preocupa es la madre de la criatura que tiene miedo de que le salga un geek (bueno ella dice “friki” ;-) ) ,ya se asusto bastante cuando el año pasado era capaz de distinguir todas las letras del alfabeto y los nombres de sus compañeros de clase escritos en los percheros de la guardería. Claro ahora que vez que nos ve que cogemos el ordenador , le sale humo .
Dale coches que rueden y piezas de montar GORDAS y ya verás.
Yo como adolescente (16 aora mismo) llevo jugando desde que tenía 4 años y mi abuelo me regaló la nintendo gameboy gris, luego la playstation (a los de pegi me los pasava x el culo) con 5 años ya jugaba al metal gear 1, al resident evil, final fantasy 8 y 9, gran turismo 1 y mi vida va de puta madre. Estudiante sobresaliente, enamorado del futbol, y videojugador(no es que sea el mejor) pero soy muy aficionado a estos productos de la imaginación de otros que usamos para satisfacer lo que nuestra propia imaginación no puede proporcionarlos o por otro lado, las experiencias que nos sería imposible vivir.
Yo me he quedado con el “Animal, vegetal y mineral”, lo tenia en el amstrad y en vez de pensar en un (vamos a redundar) animal, vegetal o en un mineral, pensaba en la madre de algún colega, y ya descojone total de un chavalin.
Muy buen artículo, extrañamente me ha conmovido xD y lo de las cajas es cierto todos hemos jugado de “enanos” con una caja imaginándonos cosas. De verdad buen artículo
HMOG! Que artículo más grande. Es cierto que según crecemos perdemos la capacidad de sorprendernos e imaginación. Pero creo que el problema más que en nosotros está en el mundo, que es bastante asqueroso y cuanto más lo conoces y te metes en el más debes resignarte a aceptarlo como es, pq como te quedes imaginando que la caja de cartón es una casa… es probable que al final se haga realidad tu sueño.
Y en cuanto a los juegos, es cierto que son bastante limitados, pero la verdad es que el multijugador a ayudado bastante, aprendiendo estrategias que nunca se te hubieran ocurrido en el starcraft, haciendo verdaderas perrerias en el worms… y en algunos casos se da evrdadera libertad al jugador como en el Neverwinter Nights, que nunca jugué, pero que dicen que es lo más parecido al rol de mesa, donde hay unas reglas, si, pero tb alguien, el master, para interpretarlas y que estas no limiten a los jugadores, sino que sirvan para impulsarles a resolver problemas irresolubles. Tb estan cobrando fuerza juegos como el Little big Planet o el Kudo y los miles de librerias para crear juegos en PC que dan bastante libertad, hasta cierto punto y con cierta dificultad, a los jugadores para que se construyan su caja de cartón digital… y la compartan con todo el mundo.
Últimamente se tiende a demonizar mucho a los videojuegos para niños pequeños, tengo un compañero de trabajo que solo deja jugar a su hijo un día al mes, pobrecico. A mí me regalaron la primera consola cuando cumplí 4 años (una querida Master System II que aún me acompaña :____D ) y no me he aislado del mundo por ello, más allá de que no encuentro muchas otras mujeres con mis gustos, pero en fin XD
Siendo serios, creo que todo es cuestión de compaginarlo con otras cosas, no dejarlos el 100% del tiempo con la consola sino recordarles que también les encantan las cajas de cartón; siendo hermanos creo que esto es más fácil que con un hijo único, que tiene a otros niños un poco más innacesibles (por poco que sea). Y también puedes jugar con ellos a la consola, con mi padre pasaba unos ratos tremendos con el Sonic y el Out Run.
Respecto a limitar la imaginación, de nuevo creo que depende de cómo los incentives: por una parte, aunque tengan sus limitaciones en el desarrollo cada vez son menos, y siempre pueden buscar nuevas formas de pasar una pantalla (a ver quién se atreve a decir que el Scribblenauts no es genial en esto); y por otra, recuerdo que cuando lanzaron el Cool Spot de Megadrive me “obsesioné” con ello y acabé dibujando un cómic donde Spot molaba mucho más y llevaba capa de superhéroe (Superficha FTW!
XD)
En resumen, que para mí pueden servir tanto como los libros (el ejemplo típico) para sentar la base para hacer volar la imaginación y hacerte tu “mundo expandido”.
De acuerdo con los dos posts de arriba. Creo que a veces miramos a esos cachorros humanos y decimos “demonio de niño, le ha gustado más la caja que el juguete”, pero nos olvidamos de que ellos siguen pidiendo juguetes y no cajas distintas.
No es cosa de decir si solo deberían jugar con las maquinitas o solo con otros retacos al aire libre, hay que entender que las dos cosas vienen bien: “las cajas” porque potencian la creatividad (que no tanto la imaginación, que ya está desarrolladita), y los juegos en sí porque potencian otra serie de cosas, además de servir como escalón imaginativo: cuando el niño esté jugando en la caja también jugará a que es un entrenador pokemon, un guarda gris o a lo que coño les mole a los niños ahora. Los juegos, como el cine o demás estímulos del MundoReal(tm), son un apoyo fantástico para la imaginación, y algunas personas se empeñan en negarlo, y no veo por qué. Supongo que por ese miedo irracional que viene con la paternidad a cagarla con la educación. La prueba es que le estás preguntando a una profesora, que es la encargada de formar a tu hijo, como tienes que educarlo. Fíate de ti mismo coño, que lo harás bien ;-)
Ya on topic, los juegos que más libertad nos dan creo que atraen más porque es “la novedad”, porque son la excepción y no la norma, tal y como pasa con la caja de cartón. Creo que las alternativas son buenas (y queda mucho camino por recorrer), pero no soy partidario del juego “libre”. En primer lugar, porque tristemente vamos para viejos, pero en realidad seguimos sin tener ni puta idea de a qué queremos jugar. Y en segundo, porque algunos aún adoramos que nos cuenten historias. Y mezclar el jugarlas con el que te la cuenten, para mí, aún no tiene sustituto. Tengas 6 años o tengas 50
Si mal no recuerdo mi primer hijo (que ahora tiene diez años) comenzó sus andaduras “videojueguiles” a los seis años, con un juego que me regaló para el crío mi hermano pequeño, el Rayman 2 era, curioso ver como alguien que nunca había tocado los videojuegos disfrutaba tanto con tan poco y no sé como lo interpretaba pero a pesar de ser un juego lineal de plataformas como era, él mismo reinventaba la historia del propio juego, recuerdo como dibujaba/escribía sus propias historias sobre “su Rayman”.
Creo pues que esto es algo a matizar, jugar con una caja, igual que los libros, que dibujar, que jugar videojuegos todo en dosis adecuadas y en las edades correspondientes (no le vas a dejar por ejemplo, leer Watchmen con siete años, que empiece con Asterix y Obélix) estimula la cabeza del infante en cuestión y que a larga favorece su educación, no soy pedagogo, ni profesor ni psicólogo, pero como padre he visto como mi zagal desarrollaba su imaginación entre otros valores bastante bien, aunque es un negado para las matemáticas igual que su padre, por supuesto ahí he tenido que estar para que el pasatiempo no se convirtiese en un vicio descontrolado y animarle a practicar deporte, decir por cierto que nunca le he comprado “una maquinita”, me da cosa cuando veo a tantos niños en los recreos sacando chepa y en corrillo en vez de aprovechar para estirar las piernas.
Con mi hija, de tres años también le pasa como al suyo, me hace sentir un abuelo ver como se maneja ya la enana con móviles y demás aparatos electrónicos.
Este es el mejor artículo sobre videojuegos que he leído en mi meretriz vida.
Y punto.
Para mí los videojuegos tienen prácticamente la misma rigidez que cualquier juego popular de niños, como el escondite. Supongo que lo ideal es que los adultos encargados de la educación de los niños observen a éstos jugar, ya sea delante de la pantalla o en la calle, para que comprueben si el juego en cuestión limita de verdad la imaginación del niño o éste no es capaz digamos de estrujar al 100% las posibilidades del juego. Es una opinión, pero vamos que de esto ni puta idea oiga, que tengo 25 años y sin perspectivas de tener descendencia inmediata.
Pues yo creo que la solución ideal seria comprarles una Super Nintendo con el Mario Paint, con este juego se puede ser todo lo creativo que se quiera, se puede pintar, se puede hacer musica y hasta se puede jugar, solo hay que darse una vuelta por el youtube para ver las virguerias que se pueden hacer con un poquito de imaginación y empeño, y al igual que la famosa caja puede uno plasmar en el lo que se quiera, y ademas sale por dos perras.
Gran artículo, sí señor.
Con 26 años en este fantástico mundo (yo no me uno al grupo “caguemonos en el cruel mundo pordiosero”), de momento aún no me ha tocado estar al cargo de la vida de ningún ser humano, más allá de mi propia persona. De hace unos años a esta parte si que presencio conversaciones en la que habla justo de lo que tu escribes: “que si los niños se divierten más con la caja que con el juguete”, “que si deben jugar más al aire libre”, etc; justamente todo esto es lo que me decían cuando yo era el enano.
Por lo que no se si todo esto no es más que un jodido bucle en el que no paro de escuchar los mismos ¿tópicos?, como el de “los juguetes de ahora son una mierda, no como los de mi infancia que eran buenos rebuenos” (frase escuchada a mi padre hace mil años y ahora escuchada a mi hermano). Lo que si me parece una gran perdida para los niños de hoy en día es la reducción de plazas y lugares de recreo en los que andar en bicicleta o pelarse las rodillas, supongo que en ciudades como Madrid será mucho peor.
PD: ¿A que edad crees que debería empezar un niño a aplastar enemigos virtuales?, porque yo empecé con 5 años de la mano de las Game & Watch y tampoco he quedado tan mal.
PD 2: En cuanto a lo de que los videojuegos son algo predefinido y que no estimulan la imaginación tendrá sus matices. Sí son predefinidos y limitados, como todos los juegos que tienen reglas (con hacer trampas a la oca te arriesgabas a sufrir la ira de tu madre), y los 4 cuadrados que formaban los juegos de la Atari 2600 te hacían imaginar unos paisajes que ni la película “Memorias de África”.
“Profesora: No. No lo veo adecuado, la verdad. Los videojuegos son algo predefinido que no estimulan la imaginación del que los usa.”
Creo que tiene razon. Sinceramente, a mi me gustan los videojuegos pero creo que hay cienes y cienes de actividades mucho mejores para un crio, no digo que sean malos en pequeñas dosis, pero, y lo digo totalmente en serio, una caja de carton vacia siempre sera mejor para un crio que todas las consolas u ordenadores del mundo. O unos plastidecores (con su “color carne” incluido) y unos folios. O una pelota. O un patinete. Infinitamente mejores para un crio.
¡Grandisimo articulo coño!
¿A qué edad creo que es aconsejable? Pues a los 5 o 6 años me parece prudente. Y con supervisión paterna, por supuesto.
Pero ¿a los 3 años? Ni de coña.
Y gracias por las felicitaciones así como por los interesantísimos aportes. Se agradecen como siempre, y mucho.
Es una perspectiva muy pura de lo que es un juego.
Yo pienso que depende del juego y depende del jugador.
La imaginación la desarrollas si el juego da pie a ello y uno está predispuesto. Tengo sin acabar el Dead Space porque me meto tan dentro del papel que mi coco empieza a pasarlo mal y a agotarse a un 120% por mi dichosa imaginación. Ni tan siquiera necesito que el juego me de motivos, ya se encarga de ello mi cabeza.
En otros, en los frenéticos, CoD o similares, no me sucede tal cosa. Sacias tu curiosidad pero nada más. Es obvio, al cerebro no le dejas tiempo para imaginar.
Por otra parte hay que distinguir entre pensar e imaginar. A ver si me explico.
“¿Te imaginas que mi silla es una moto?” = “¿Te imaginas que tras esa puerta sale algo y te come?”
“¿Te imaginas que mi silla es una moto?” =! “¿Como coño resuelvo yo este puzzle?”
Bajo mi punto de vista son dos cosas diferentes y necesarias; hay juegos que cumplen lo de pensar y otros que ayudan a cumplir lo de imaginar pero no por ello unos son prescindibles y los otros no.
Es cierto que un videojuego tiene unos parámetros rígidos e insalvables aunque cada día se busque más la posibilidad de hacerlos más y más amplios. Aun así está claro que tienen las de perder frente a una caja porque la imaginación siempre podra pensar algo que no se incluye en el lote “GTA XXI: Final Dragon’s Age Fantasy”. Y por esto mismo, si se piensa friamente, debe ser más apasionante un buen libro de fantasía que el mejor Mass Effect que se haga. Porque nosotros dibujamos a los protas, nosotros dibujamos los escenarios y nosotros dibujamos la historia a partir de cuatro lineas igual que un niño dibuja su coche en la caja de cartón.
Y sin embargo cuando vemos Terminator decimos: “¿Cuando harán un buen juego de esta saga?”
Conozco gente que ni jugando a Cthulhu de mesa ha sido capaz de imaginar nada y conozco gente (como yo) que con dos de pipas ya tenía para una semana pensando qué era eso que le habia susurrado por la noche a su pj. Por eso digo que depende del juego y del jugador. Y si hablamos de críos como “jugador” comparto la idea de que lo mejor para ellos es que imaginen “solos”. Que aprendan a imaginar, ya tendrán tiempo de hacerlo de una manera más retorcida más adelante.
Además, las consolas están muy caras, recoño.
Mr Pink, creo que te equivocas bastante en el artículo. Decir que los videojuegos con buenos o malos persé, o decir que los juegos al aire libre son buenos o malos es un error. Lo que es bueno o malo es “el cómo” se hace. Conozco niños que se están volviendo auténticos demonios, y se pasan todo el día jugando en el parque. No respetan las reglas (cuando as hay), inventan sus propias reglas (cuando no las hay), no respetan a los demás, no se centran en un juego, se rinden y cambian de juego cuando se les presenta un reto…
Por otro lado, lo de que con videojuegos no se aprende porque están sujetos a unas reglas, a un guión, no se sostiene. La asignatura de matemáticas del cole está sujeta a un guión más fijo que la tocha de la Esteban, y los niños aprenden matemáticas dependiendo de cómo la de el profesor.
Como padre de 2 niños preocupado por la educación y los videojuegos, te escribiré una respuesta en toda regla en http://extremecondition.blogspot.com (donde por cierto (si no te va el autobombo no sigas leyendo) el otro día puse un artículo sobre el MW2, los niños y los padres)
Uis, pa imaginacion yo, que tras volver de semana santa a la guarderia, la profe nos pregunto que donde habiamos estado de vacaciones y yo todo serio le dije “en marte con los marcianos”. Y otra vez la tuve 2 horas buscando un caballo, que yo le dije que no encontraba, y cuando al fin me pregunto que donde lo habia visto por ultima vez le dije “atado a ese arbol”
O no me he explicado, o no me ha entendido. Por supuesto que los videojuegos no “son malos” per sé (me lo va a decir usted a mi). Lo que digo es que 3 años no es la edad indicada para iniciarse en ellos. Como digo en el artículo “ya tendrán tiempo” de jugar videojuegos, ahora a tan tierna edad, toca simplemente otro tipo de juegos que “desarrollen más la imaginación” del que juega. Simplemente es eso. Y los juegos que hay para su edad, no se esfuerzan en desarrollar la imaginación ni un ápice.
Y no ponga en mi boca cosas que no he dicho, porque no he dicho que con los videojuegos no se pueda aprender, he dicho que no ayudan a desarrollar la imagincación y menos la de un niño de 3 años, que vive cuasi en un mundo imaginario y no “necesita” evasión videojueguil porque su vida es directamente, un juego en sí misma.
De lo que se “puede aprender” de los videojuegos, ya hablaremos en otra ocasión.
Vaya, sigue usted en su linea de escribir artículos geniales y brillantes. Brindo por ello y le doy las gracias por alegrarme la vista y la mente.
Y sería de mala educación no hacer lo mismo con todos los comentarios que tanto aportan al tema. De verdad, que gustazo leer tanto y tan bueno, joder.
Gracias.
Cuando has dicho lo de la caja yo me imaginaba una caja de un cartucho de estos antiguos
Con los videojuegos se aprende mucho, si no fuera por ellos no sabria que con una llave roja se abre la puerta roja y con una azul la puerta azul. Esas cosas no te las enseñan en el colegio…
Nota: Escribí el comentario antes de leer lo de “Lo que digo es que 3 años no es la edad indicada para iniciarse en ellos.”. Lo pego ya que lo escribí, pero ya tiene menos validez.
Nota: Escribí el comentario anterior justo antes de leer lo de “he dicho que no ayudan a desarrollar la imagincación”. Mi comentario vuelve a tener validez :Þ
Creo que la mayoría de la gente merece la pena. Quizá no tanto como amigos, claro. Y yendo al tema general:
También creo que esa señora no tiene ninguna razón. ¿No estimula la imaginación? Pues sí y no. ¿La estimula un libro? Sí. Y no. Un libro no te permite hacer nada que no esté escrito en él. Una película tampoco.
Sin embargo, al ser los videojuegos en general algo mucho más rico que los libros, que se limitan a contarte una historia de A a B y si te gusta bien y si no te jodes (vamos, como la tele*), permiten dar muchas más vueltas al asunto. Anda que no habré jugado en el patio del colegio con seis amigos y una amiga, siendo yo siempre Blanka y la chica siempre Chunli y otro Zangief y así hasta tener los 8 e íbamos con armas a matar a los “cuatro jefes”. Anda que no escribimos, ya más de mayores, fan fictions de videojuegos (mira, hace una semana escribí uno sobre el Left 4 Dead y hace dos sobre el Ogame). No se trata de que el Fan Fiction sea bueno o malo, que tiende a ser esto último. Se trata de que los videojuegos te muestran un universo mejor que los demás modos de expresión. Y ese universo es el que te da pie a lo que quieras. Si el videojuego no te permite imaginar el que está mal eres tu, no él.
Claro que delante de la pantalla no hay más imaginación, igual que delante del libro o de la tele o de cualquier cosa que se transmita de otro a ti. Ahí es donde está la tarea de los padres de separarles cuando haga falta.
*Por cierto, me encanta leer. Critico los libros desde el total cariño. Pero está muy sobrevalorado.
Jesus, que ladrillos… me ha costado horrores leer tanto texto junto en una pantalla…
La pregunta es sencilla… los frikis de los videojuegos, acaso no hemos jugador con esas cajas? acaso no hemos jugado a algo que parece del paleolitico para muchos crios como el risk, un juego de rol o de cartas tipo magic (yo a eso no llegue)? acaso no e sla propia imaginacion la que nos mueve a probar todo juego que cae en nuestras manos aunque muchos no pasen de un par de dias y al baul?
Los juegos no estimulan la imaginacion, eso esta claro, no directamente. Los jeugos si me apuras mejoran la coordinacion mano ojo, el ingenio, la tactica, las relaciones sociales (para bien o para mal segun q casos), la memoria visual… pero esta claro que si lo que quieres es mejorar o que mejoren los hijos su imaginacion, es otra cosa la que necesitan los crios: Poder pintar las paredes
asi como libros. Pero oigan, de todas formas, el tener una makinita no quita lo otro, yo siempre fui fan de los juegos de rol y de los ordenadores, he pasado horas en la consola y en un libro… una cosa no esta reñida con otra
y cuando juego a juegos tipo Mass effect, o el dragon age, el wow o cualquier otro que cuente una historia, procuro “actuar” en el juego acorde a como me imagino que seria el pj que manejo en la realidad… es mas divertido aun…
Coincido casi plenamente con el artículo, salvo por el hecho de que hay algunos pocos juegos educativos que sí estimulan la imaginación, como Incredible Machine, Crayon Physics Deluxe, y alguna que otra genialidad más. Por lo demás, una reflexión muy acertada, que sólo puede salir de alguien que es padre y se da cuenta de que su hobby no es apropiado para un crío demasiado pequeño. A ver los míos como salen… ;)
Visto el panorama actual, los videojuegos, foros, chats, messenger, tuentis y demás, no deberían ni siquiera existir para niños y adolescentes.
Antes eran un complemento mas en el ocio de los chavales, actualmente, en un porcentaje de críos demasiado elevado para mi gusto, es en lo que gastan prácticamente por completo su tiempo de ocio.
Y eso es malo intrínsecamente, independientemente de la calidad.
100% de acuerdo.
Cheteroooooo¡¡¡
Lo que mas me extrañaría es que hubiese niño capaz de querer una consola con 3 años XD Yo no empece a jugar hasta los 7 y mi hermano con 8 apenas acababa de coger la consola, aunque ahora somos unos viciaos de cuidado XD Eso sí, tenemos mas imaginación que… que… que una persona con mucha imaginación.
Se esta usté amariconando Mr.Pink
Bueno bueno bueno, este es probablemente el artículo que siempre quise escribir y jamás conseguí, entre otras cosas porque yo no poseo la capacidad de síntesis y de tocar “ese interruptor” que tiene Mr. Pink :D. Mi cometido es otro aunque alguna vez si que he intentado escribir algo decente. Awesomizante sin duda.
Pero… entrando en materia… estoy plenamente convencido de que jugar tiene mucho de inventar. Y el medio más importante para ello es la improvisación, la imaginación, la espontaneidad y la curiosidad. Todas esas cosas son totalmente innatas en los niños. Nacemos con ello y conforme nos vamos haciendo mayores estas capacidades se van olvidando atrofiando y perdiendo, en mayor o menor medida según los casos. Perdón, no creo que se pierdan, se aletargan, no se puede perder algo que es innato al nacer. Forma parte de nosotros.
Es algo que no se aprende, así que no se puede olvidar. Pero claro, de pronto nos explican que hay unas cosas llamadas reglas/deberes/prohibiciones que hacen que vayamos dejando atrás esas capacidades naturales con las que nacemos porque ya no nos son prácticas.
De todas maneras, incluso con la gran maraña de reglas que nos rodean, podéis hacer la prueba, intentar adivinar que va a ocurrir mañana y hacer balance durante la noche. De pronto nos daríamos cuenta de que el día está lleno de sorpresas inesperadas. La rutina existe en gran medida en nuestro coco. Sí, son las mismas escaleras de metro de todos los días pero, el modo de subirlas siempre es distinto. El caso es que me da la sensación de que la capacidad de sorprenderse de algo, al estar atrofiada, no nos permite darnos cuenta de detalles.
Los niños todavía tienen esa capacidad, se sorprenden en el momento de las cosas pero no las retienen, no las guardan, por ello la siguiente vez que agarran una caja de cartón vuelven a inventar sobre ella. Por ello no se cansan y nos parecen cansinos. La caja es la misma en nuestros ojos, vulgar, pero la capacidad creadora del niño para inventar otorga a la caja un potencial incalculable. El niño es el mismo juego, nace de él. Esto es importante y lo hemos olvidado.
Tengo una anécdota muy entrañable con mi sobrinita de 4 años. Un día le dejé la Nintendo DS. No me gustó la experiencia porque la ví sorprendentemente muy enganchada a un juego de bolos. En menos de 10 minutos ya hacía plenos. Guau pensé… estamos ante una niña prodigio videojueguil. La sorpresa fue mayúscula. Me dí cuenta de que ella había encontrado un bug increible sin saberlo. De los que te partes de risa vamos. En el juego se interacciona pinchando con el stylus encima de la bola, la mueves arrastrándola por la pantalla, le das impulso y la direccionas hacia la otra pantalla donde están los bolos. En teoría, y conociendo las reglas reales del juego, no se puede arrastrar la bola después de la línea que divide la zona donde se sitúa el jugador y la zona donde se desliza la bola. Si el jugador traspasa esa línea, la pisa, etc. el tiro es nulo. Un niño no conoce todavía las reglas del juego. Parte de la recreación videojueguil de la pista por la que rueda la pelota estaba en la pantalla de abajo, la táctil. Ella arrastraba la bola alegremente por la pantalla de abajo y tiraba desde donde le daba la gana, mitad de pista por ejemplo, con lo cual el recorrido de la bola era la mitad del preestablecido por el juego y los strikes doblemente más sencillos. Digamos que rompió las reglas.
Me gustaría tener una excelente memoria para poder explicarte qué es lo que tiene la caja de cartón, una pelota, una bolsa… que no tenga un juego de mesa, un videojuego (con matices), un juguete… Probablemente que no hay reglas ni casillas. Una bolsa de plástico o una caja de cartón son diferentes. Parece una tontería pero me parece increiblemente fascinante una cosa tan simple como ver a un niño construir un castillo de arena en la playa con un cubo y un rastrillo, el cual le puede costar 1 hora construir (por ejemplo), es una cosa costosa y que lleva su labor, para después destrozarla en un instante. Se divierte aplastándolo. Cuando le preguntas por qué ha destrozado una cosa que le ha costado un gran esfuerzo construir no sabrá que contestarte, aunque probablemente también podría contestar “me he divertido construyendo el castillo, pero romperlo es diver también”.
“El jugar” nace del mismo impulso innato y curioso a través del cual el hombre inventa. Muchos inventos nacen de la sorpresa inesperada. Y jugar a algo que te sorprende forma parte de ese tipo de cosas que no se olvidan jamás.
Horreur qué ladrillo
Eh, que yo este verano con 29 años, tb me dedique a construir un castillo de arena en la playa del sardinero para protegernos de la marea creciente, y al final subio tanto la marea que quedamos completamenet rodeados de agua, el resto de la gente depié pq no quedaba sitio para las toallas y mi colega de 30 y yo, comodamente tumbados en medio de una isla de arena seca. Nunca un castillo de arena me habia resistido la marea, pero es que hacerse mayor tb tiene sus ventajas, y la cantidad de arena acarreada y la altura de la muralla construida daba para un programa de megaconstrucciones.
Joder Red, anda que no he jugado yo a eso veces, eso sí teniendo las capacidades de un infante todavía.
Y otra cosa que hacíamos eran pozos. En la playa de San Vicente hacíamos agujeros con nuestras propias manos desnudas de más de 1 metro y medio de profundidad en la arena seca, llegábamos a sacar agua, teníamos que hacer agujeros en las paredes para poder escalarlas y salir; luego los tapábamos (para que no hubiera accidentes), nos dábamos un baño y para casa con el deber cumplido.
En el sentido en el que lo ha enfocado si, señor Rosa, pero realmente no. No tiene razón porque un videojuego estimula tanto o más la imaginación que una película, un libro o un cuadro. Y le pongo un ejemplo claro: en el primer Assassin’s Creed, como no te montes tú la película, te aburres como una ostra.
Gran articulo pinkiwinky, por eso mismo nunca dejo a mis primitos tocar mis consolas, no estan preparados para ello!
Entonces, señor Pink, no veo el problema en iniciar a sus hijos en la saga Metal Gear Solid.
Un saludo, y siga escribiendo estos articulazos. ARTICULAZO!
Comparto su opinión Mr Pink, no había leído el artículo hasta hoy por un enlace en VX. Grande
Cuando has descrito la manera en que jugaban sus hijos, me ha recordado a mi infancia, aun soy joven coño, =D, pero tengo consola desde los 8, y recuerdo que no abusaba de ella, pero si que disfrutaba con sus juegos mucho más de lo que he disfrutado con ninguno de los últimos años, se vivían diferente, menudos Contra me echaba, aunque lo que más hacía era jugar en la calle, con mi hermano, cualquier cosa valía, un par de raquetas?, pues un par de ametralladoras, un huerto?, pues una puta selva, y ese árbol?, etc. Como dices, eso es jugar de verdad, aun lo recuerdo perfectamente, y esas sensaciones no las he vuelto a vivir con ningún juego, y el camino al que deberían llegar los juegos debería ser el de abrir la imaginación, las posibilidades, lo inverosímil como has comentado.
PD – Siempre he odiado en los juegos, esos putos caminos tan lineales que te acercabas un poco al borde y estaba bloqueado de forma tan descarada, un ejemplo NeverWinter Nights 2
Chapeau, Mr. Pink. De los mejores artículos de opinión que haya leído últimamente por interné.