Estaba yo leyendo el magnifico articulo de Mr Orange que pone a los JDR Japoneses en su sitio cuando la moda es criticar su falta de innovación y según iba avanzando por la lista de juegos pensaba “¿Pero cuantos juegos de rol ha jugado este cabrón?” y … “Este parece interesante, me hubiera gustado jugarlo”, y este último pensamiento lo formulaba en pasado porque me daba cuenta de la verdad: Nunca iba a jugarlos por falta de tiempo… Pero luego he reflexionado sobre que eso no es cierto, la verdad es que dedico muchas horas a juegos seguramente peores. Doscientas llevo ya al Monster Hunter, unas cuantas menos dediqué al Mirror’s Edge y ahora estoy dándole al Bioshock. ¿Porqué estoy dedicando tanto tiempo a estos juegos inferiores y no me dedico a alguno de los recomendados por Mr Orange? ¿Porqué no aparco el Bioshock y le doy al System Shock 2 del que bebe directamente y tantas veces ha recomendado Mr Pink? ¿Que me impulsa a preferir los gráficos gafapasticos del Machinarium a los Tex Murphy que todo el mundo que los prueba los alaba?
Obras Maestras imperecederas, incombustibles… bueno, algunas más que otras.
En el anterior panfleto de la serie ¿Qué es un RPG? Mostraba los inicios del género a raíz de la 1ª edición de D&D, donde el concepto de dungeon Crawler veíamos que se repitía hasta la saciedad en el rpg occidental. Ahora toca hablar de aquellos juegos que salieron a raíz de aquellos títulos occidentales, al querer apuntarse al carro del género para sacarse unos perras o yenes en su caso… estoy hablando de los j-rpg.
Una de las primeras cosas que aprendes cuando te metes en esto de la “prensa especializada de videojuegos” (por poner un eufemismo cualquiera y no decir cosas “panda de frikis que escriben desde sus casas a las que tienen el valor de llamar “oficina” que en gran parte es lo que “semos”) es qué carajo es un NDA y un embargo. Aver, les cuento aunque obviamente muchos de ustedes ya lo sabrán por motivos laborales o delictivos; un NDA es un “Non disclosure agreement” o lo que es lo mismo “un acuerdo de confidencialidad” que tienes que firmar y que viene a decir que no puedes decir ni contar nada de lo que vas a ver, probar o presenciar; normalmente hasta una fecha que se denomina “Fecha de embargo” que al contrario de lo que dice Lila, no es la fecha en la que van a ir a tu casa a llevarse los muebles.
Recientemente hablaba precisamente de esto con un amigo amante hasta la médula del “retrogaming”. Les voy a plantear mi postura al respecto con la que unos estarán de acuerdo, otros no, habrá unos terceros a los que les importará un pimiento y unos cuartos que ahora mismo resultan ser Belgas y están bebiendo cerveza a los que se la trae floja absolutamente todo.
No. Cualquier tiempo pasado no fue mejor y los juegos antes no eran mejores. “Algunos juegos” eran mejores y muchos otros no, porque cuando uno mira al pasado sólo ve las cosas buenas y sin embargo se suele ser injusto con el presente porque se critica en toda su magnitud, con lo bueno, con lo regular y obviamente con lo horroroso.
Tras una serie de artículos como mi alter ego Mr Orange, creo que sería conveniente que me presente, siguiendo mi política de hacer las cosas mal y a destiempo.
Mi nombre es Mr Orange, Naranjito para los amigos y habito las tierras gélidas de Gijón, en el extrarradio del páramo de Ice Windale donde la tradición de jugadores de rol está al mismo nivel que el consumo de sidra.
Los jugadores hardcore como un servidor y mi parienta (tiene el 100% de Nintendogs / Hamtaro y los corazones rotos) siempre andamos demandando más realismo en los videojuegos ya que de texturas vamos sobrados. Pero mientras estaba en mi último curro he visto la luz relacionando dicha demanda con mi género favorito: la vida es un mal rpg.
A lo largo de este retropanfleto voy a narrar mi experiencia como repartidor de Guías del Principado, las cuales son un equivalente a las páginas amarillas pero peor, de manera 99,7 % real y sin dramatización alguna. Para conseguir dicho objetivo, que mejor que hacer mi propia hoja de personaje d&d a la hora de representarme junto con un muñequito FF Style.
Soy padre de dos mellizos de 3 años y medio. Como no podría ser de otra manera la paternidad ha cambiado mi vida por completo. Quizá lo más grande que te pasa emocionalmente al ser padre es que dejas de ser tú, con tus historias personales y difícilmente transferibles, para pasar a ser el responsable de otra persona.
Prácticamente dejas de importarte a ti mismo para preocuperte única y exclusivamente por ese par de señores extraños sin bigote que, entre otras cosas, comienzan robándote todo lo que hasta el momento era tuyo y sólo tuyo ( cosas tan importantes como las tetas de tu mujer o tu tiempo libre)… y cambia incluso tu forma de mirar los videojuegos y tu concepto acerca de lo que es “Jugar”.
Esta es una pregunta que se han llegado a plantear 250.000 personas en el mundo, exáctamente las mismas que se compraron Arcanum. Antes de ponerme con que si definiciones y demás tecnicismos, diré que el género tuvo sus comienzos en 1998 con Fallout 2 y que a día de hoy, salvo Fallout 3 y Planescape no han salido más rpgs en el mercado. Leer el resto ajare »